Cadete Femenino 1º año
Jugadoras: Ana García, Marta Olmo, Leire Abad, María Parra, Alicia de Felipe, Alba Portillo, Irene García, Paula Ferreras, Julia Pitalua, Paula Naranjo, Abril Santos.
1º Entrenador: Carlos Valhermoso
2º Entrenadora: Estela Valhermoso
El Cadete femenino de primer año despidió el año competitivo con una victoria en el marcador, pero con la sensación agridulce de quien sabe que el camino hacia la excelencia aún tiene baches por pulir. En un encuentro que, sobre el papel, parecía asequible ante el último clasificado que se presentó con apenas cinco efectivos, la realidad de la pista dictó una sentencia muy distinta: en el baloncesto, nada está ganado de antemano.
Un dominio engañoso
Pese a que los parciales reflejan una ventaja constante, el juego no fluyó con la soltura habitual. El equipo cayó en la trampa de la relajación, permitiendo que un rival mermado físicamente mantuviera el pulso competitivo a base de pundonor. El primer tiempo terminó con un 33-14 que, si bien daba tranquilidad en el luminoso, escondía un partido horrendo en sensaciones.
Atascados contra la zona
El gran desafío de la jornada fue la defensa zonal planteada por el rival. A pesar de los intentos del banquillo por ajustar movimientos y buscar espacios, el ataque de las chicas se mostró espeso. La falta de acierto y la dificultad para circular el balón con criterio impidieron que el equipo jugara con la alegría que le caracteriza.
Los problemas no se quedaron solo en el aro contrario:
Defensa permisiva: Se concedieron demasiados espacios, facilitando el desajuste defensivo.
El rebote, asignatura pendiente: No se cerró el tablero defensivo, permitiendo segundas y hasta terceras opciones que mantuvieron vivo al oponente.
Falta de contundencia: No se logró imponer la ventaja física y numérica de manera definitiva.
La nota positiva: La línea de personal
No todo fueron sombras. En un día donde el aro parecía cerrado en el juego fluido, el equipo mostró una notable fiabilidad desde la línea de tiros libres, firmando un 70% de acierto. Un detalle técnico fundamental que, en partidos más ajustados, suele ser el factor diferencial entre la victoria y la derrota.
Conclusión y deseos
Cerramos el año con los puntos en el casillero, pero con una libreta llena de aspectos tácticos a mejorar, especialmente en la lectura de ataques contra zona. Toca reflexionar, descansar y volver con energías renovadas para que el próximo año el juego esté a la altura del escudo.
¡Buenas vacaciones y feliz Navidad a toda la familia del club!
Y como siempre… ¡Un, dos, tres, BASKET ARANJUEZ!.

